El avezado periodista Alfredo Meza pone en órbita la noticia cuando es de madrugada en Madrid, partiendo de un despacho de última hora emitido por la cadena CNN en Español: los relatos sobre torturas en Venezuela en los que el primer responsable es Nicolás Maduro coinciden con patrones documentados durante años por Naciones Unidas. Hay nuevos testimonios en la causa que se le sigue a Maduro en Brooklyn. La BBC de Londres se hace eco de la noticia anunciando que los fiscales federales presentaron este jueves (8 de octubre) «nuevos cargos contra el expresidente de Venezuela y su esposa, por la presunta tortura de ciudadanos estadounidenses y de otras nacionalidades que estuvieron en cárceles venezolanas en los últimos años». Desde 2020, la ONU advirtió de que existían fundamentos para pensar que los crímenes dentro de cárceles, en dependencias policías o militares, eran conocidos por los más altos funcionarios y que, incluso, «contribuyeron con ellos (con los crímenes) mediante la coordinación de actividades y el suministro de recursos». Maduro y Flores se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. La periodista Maye Primera, en El País, aclara que los crímenes o torturas han sido documentados desde 2014, al menos. Alvin K. Hellerstein, un juez de 92 años de edad, es quien procesa a la pareja que una vez habitó Miraflores (o Fuerte Tiuna). Por cierto, entre esos altos funcionarios a los que se refieren las notas de prensa, ¿no estaban Jorge Rodríguez y su hermana Delcy?